El Frente Estudiantil Revolucionario (FER) es una organización de estudiantes que adopta los principios de la educación popular, fiscal, gratuita, antiimperialista y democrática. Creemos que la educación debe ser consecuente con el objetivo de servir al pueblo, desarrollar la lucha de clases, haciendo frente a las líneas políticas y burocráticas que refuerzan los sistemas de dominación y opresión existentes. A diferencia de los intelectuales burgueses que se esconden bajo la careta de “academicismo” consideramos que la ciencia y el conocimiento siempre toman partido, tienen su sello de clase, por lo tanto el nuestro es al servicio del pueblo y de las clases explotadas. Por eso nos proponemos promover el debate y la lucha ideológica en el ámbito estudiantil, pues hemos visto que el capitalismo y las ideologías liberales que lo sustentan reproduciendo el individualismo en la juventud y el pueblo, han cobrado espacios importantes dentro de los estudiantes. Así mismo esto ha provocado una supuesta “apolitización” que no es otra cosa que la ideología liberal. Por otro lado, existen grupos de estudiantes “de izquierda”, “indigenistas”, entre otros, que discursan a favor del pueblo, pero su práctica muestra la podredumbre del revisionismo y reformismo imperantes. La lucha política que procuramos tiene el propósito de construir una línea de clase al interior del movimiento estudiantil, sólo así la educación podrá cumplir el papel que requiere el movimiento popular en general, desarrollar la cultura y la ciencia a favor de los oprimidos y en contra de los opresores. El debate ideológico que nos proponemos parte por sistematizar algunas de las corrientes ideológicas que se han desarrollado en nuestro medio, mostrando sus principales concepciones y la forma en que han operado.
¡¡¡POR UNA LÍNEA DE CLASE EN EL MOVIMIENTO ESTUDIANTIL!!!
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GUEVARISMO Y MAOÍSMO
El guevarismo es una corriente ideológica nacida de las guerrillas de liberación nacional liderizadas por el caudillo Fidel Castro, llevada a cabo en la Sierra Maestra de Cuba en los años cincuenta del siglo veinte con motivo de la lucha contra la dictadura del tirano Fulgencio Batista, apoyada por el imperialismo yanqui.
Bajo este contexto Ernesto “Che” Guevara médico de origen argentino que se sumó a la lucha guerrillera de Castro, llegando al grado de comandante, luego de la victoria de la revolución cubana fue parte del aparato estatal del nuevo gobierno cubano, pero al tener discrepancias con el bastón de mando del gobierno cubano que era la URRS y debido a su espíritu aventurero se animó a experimentar el método guerillerista en otros contextos.
Consideró a Bolivia como centro de Sudamérica y por ser un país principalmente rural y poco habitado. Instaló su foco en la región de Vallegrande, acompañado por seguidores jóvenes, traicionado por la dirección del PCB, a pesar que muchos miembros de sus juventudes participaban de la guerrilla. Siendo posteriormente emboscados y muertos por el ejército boliviano entrenado y auxiliado militarmente por el ejército yanqui.
A partir de allí sus seguidores asumiendo los escritos que el “comandante” había realizado tratan de poner en práctica su teoría, de un grupo armado que da más importancia a lo táctico militar, dejando en segundo plano lo estratégico político, es decir que es el foco guerrillero como aparato principal de la revolución, no tomando en cuenta la dirección del partido, que en el fondo es desconocer la dirección proletaria. En el caso guevarista la táctica militar específica, opaca el objetivo político y se basa más en el valor de los medios que en valor de las personas, se desarrolla bajo la clandestinidad, separa a los guerrilleros del pueblo. Además esta clandestinidad representa una mística pequeño-burguesa, de la que sólo se sale en victorias militares.
La lucha contra las dictaduras militares impuestas por el imperialismo yanqui hizo que algunos “jóvenes idealistas” y aventureros de los cincuenta y sesenta quieran emular lo ocurrido en Cuba alzándose en armas e incluso siendo asesorados por este país. La historia demostró como en Perú, Chile y Argentina estos movimientos armados terminaron en fracaso por la falta de claridad ideológica, política y militar en desarrollar la construcción socialista en su país.
En el país, son conocidos los intentos de guerrilla como la de Teoponte, donde jóvenes poco experimentados en la formación militar y mucho menos política, pero con impulsos de justicia social, murieron sin haber disparado una sola bala.
Últimamente el guevarismo ha sido también idealizado por los capituladores del EZLN de México y mediático caudillo el “sub comandante Marcos”.
La efigie del “Che” ha llevado al extremo del fanatismo de rendirle culto y santificarlo, su embanderamiento ha tenido un uso claramente oportunista. Esto se ve en las últimas corrientes reformistas seguidoras de Evo Morales, Chávez y Fidel Castro, gobiernos en los que además participan autodenominados ex guerrilleros, “luchadores sociales” y activistas que ahora muestran la verdadera y errónea cara de su decadente discurso.
Bajo este contexto Ernesto “Che” Guevara médico de origen argentino que se sumó a la lucha guerrillera de Castro, llegando al grado de comandante, luego de la victoria de la revolución cubana fue parte del aparato estatal del nuevo gobierno cubano, pero al tener discrepancias con el bastón de mando del gobierno cubano que era la URRS y debido a su espíritu aventurero se animó a experimentar el método guerillerista en otros contextos.
Consideró a Bolivia como centro de Sudamérica y por ser un país principalmente rural y poco habitado. Instaló su foco en la región de Vallegrande, acompañado por seguidores jóvenes, traicionado por la dirección del PCB, a pesar que muchos miembros de sus juventudes participaban de la guerrilla. Siendo posteriormente emboscados y muertos por el ejército boliviano entrenado y auxiliado militarmente por el ejército yanqui.
A partir de allí sus seguidores asumiendo los escritos que el “comandante” había realizado tratan de poner en práctica su teoría, de un grupo armado que da más importancia a lo táctico militar, dejando en segundo plano lo estratégico político, es decir que es el foco guerrillero como aparato principal de la revolución, no tomando en cuenta la dirección del partido, que en el fondo es desconocer la dirección proletaria. En el caso guevarista la táctica militar específica, opaca el objetivo político y se basa más en el valor de los medios que en valor de las personas, se desarrolla bajo la clandestinidad, separa a los guerrilleros del pueblo. Además esta clandestinidad representa una mística pequeño-burguesa, de la que sólo se sale en victorias militares.
La lucha contra las dictaduras militares impuestas por el imperialismo yanqui hizo que algunos “jóvenes idealistas” y aventureros de los cincuenta y sesenta quieran emular lo ocurrido en Cuba alzándose en armas e incluso siendo asesorados por este país. La historia demostró como en Perú, Chile y Argentina estos movimientos armados terminaron en fracaso por la falta de claridad ideológica, política y militar en desarrollar la construcción socialista en su país.
En el país, son conocidos los intentos de guerrilla como la de Teoponte, donde jóvenes poco experimentados en la formación militar y mucho menos política, pero con impulsos de justicia social, murieron sin haber disparado una sola bala.
Últimamente el guevarismo ha sido también idealizado por los capituladores del EZLN de México y mediático caudillo el “sub comandante Marcos”.
La efigie del “Che” ha llevado al extremo del fanatismo de rendirle culto y santificarlo, su embanderamiento ha tenido un uso claramente oportunista. Esto se ve en las últimas corrientes reformistas seguidoras de Evo Morales, Chávez y Fidel Castro, gobiernos en los que además participan autodenominados ex guerrilleros, “luchadores sociales” y activistas que ahora muestran la verdadera y errónea cara de su decadente discurso.
El Maoísmo, que es la continuación del marxismo, tiene sus orígenes en la experiencia revolucionaria China y en las tesis de Mao Tse Tung desarrolladas a partir de la guerra popular contra las fuerzas reaccionarias internas y también la guerra de resistencia contra el imperialismo japonés llevadas a cabo entre los años de 1927 y 1949.
Estas históricas experiencias, se llevaron adelante con el antecedente de ser China una sociedad sumida en la anarquía, el caos, la corrupción, criminalidad y drogadicción (opio), todo esto producto de la semifeudalidad y la semicolonialidad impuesta por los intereses imperialistas y los grupos terratenientes internos.
En este contexto Mao Tse Tung definió una estrategia de lucha mediante la cual se pueda erradicar todos esos males. Planteó la necesidad de enfocar la lucha con la guía del marxismo, pero a partir de las condiciones específicas del pueblo chino. Este proceso logró además, el avance ideológico del marxismo a una tercera y superior etapa sobre la base de Marx y los aportes de Lenin y la revolución rusa, desarrollando estos aportes a nivel filosófico, económico, cultural y militar.
Mao planteó el papel de los tres instrumentos para la revolución (partido, ejercito y frente) el partido comunista de nuevo tipo se constituye en la vanguardia política; la articulación con las masas populares se da mediante el frente único y el ejército como instrumento militar subordinado a la línea política del partido y los intereses del pueblo, Mao dice que el partido y el ejército deben “fundirse” con el pueblo.
El proceso revolucionario tiene la característica de organización democrática y la lucha política se da a través del centralismo, mediante los mandos del partido revolucionario que dirige el trabajo militar realizado por el ejército rojo y el apoyo de los destacamentos guerrilleros o milicias de acuerdo al momento en que se encuentre la guerra popular. El ejército guerrillero popular cumple tres tareas fundamentales: 1) producir para no ser una carga para la sociedad aplicando la política de autosostenimiento, 2) organizar y movilizar a las masas política e ideológicamente y 3) combatir a las fuerzas reaccionarias. Posteriormente de haber conquistado el poder mediante la guerra popular, Mao Tse Tung y el Partido Comunista Chino pasaron por diferentes saltos y dificultades, uno de los más importantes aportes a los pueblos del mundo, fue la Gran Revolución Cultural Proletaria China llevada a cabo entre los años 1966 y 1976, permitió que tanto dentro del partido como en otros órganos estatales, políticos, administrativos, legislativos, como en el mismo seno del pueblo se combata la cultura reaccionaria burguesa denunciando y debatiendo con las viejas ideas y costumbres.
Esto también implicaba la construcción de una nueva cultura y educación que estén de acuerdo a una nueva sociedad. Se realizó la lucha ideológica contra el revisionismo contemporáneo encarnado por el creciente social-imperialismo soviético comandado por revisionistas como Nikita Kruschov y sus predecesores quienes usurparon el poder posterior a la muerte de Stalin.
Después de la muerte de Mao Tse Tung 1976 los revisionistas restauraron el capitalismo en China con la consecuencia que gran parte de la población China hoy está sumida en la pobreza “de los 1.300 millones de habitantes con que cuenta el país, 800 millones viven en condiciones más que precarias en las áreas rurales” y la desigualdad se agudiza, los últimos datos estadísticos del gobierno chino alertan que “el 10 % de los nuevos ricos y explotadores posee el 45 % de la riqueza, mientras que el 10% más pobre apenas disfruta del 1,4%” ( Extraído de Beijing Review, núm. 12, 2006) actualmente en China.
Los aportes del maoísmo son de desarrollo universal, eso de demuestra con la aplicación de guerras populares dirigidas por partidos Comunistas en Perú (la más significativa), India, Nepal, en Turquía y Filipinas.
Bajo la ideología científica del maoísmo se llegará al objetivo de destruir al imperialismo y el capitalismo burocrático, como dice Mao Tse Tung, entre cincuenta y cien años para la implantación de una sociedad de nuevo tipo, esto no se conseguirá con los desviados discursos del izquierdismo reformista y oportunista como los autodenominados “maoístas” del PCML en nuestro país que agitan la bandera del “Socialismo del siglo XXI”, sino con la aplicación práctica del materialismo dialéctico como en el caso de Mao y los revolucionarios consecuentes que hoy, libran guerras populares en el mundo.
Bolivia octubre de 2007
http//:ferwila-bolivia.blogspot.com email: ferwila_bolivia@yahoo.es
Estas históricas experiencias, se llevaron adelante con el antecedente de ser China una sociedad sumida en la anarquía, el caos, la corrupción, criminalidad y drogadicción (opio), todo esto producto de la semifeudalidad y la semicolonialidad impuesta por los intereses imperialistas y los grupos terratenientes internos.
En este contexto Mao Tse Tung definió una estrategia de lucha mediante la cual se pueda erradicar todos esos males. Planteó la necesidad de enfocar la lucha con la guía del marxismo, pero a partir de las condiciones específicas del pueblo chino. Este proceso logró además, el avance ideológico del marxismo a una tercera y superior etapa sobre la base de Marx y los aportes de Lenin y la revolución rusa, desarrollando estos aportes a nivel filosófico, económico, cultural y militar.
Mao planteó el papel de los tres instrumentos para la revolución (partido, ejercito y frente) el partido comunista de nuevo tipo se constituye en la vanguardia política; la articulación con las masas populares se da mediante el frente único y el ejército como instrumento militar subordinado a la línea política del partido y los intereses del pueblo, Mao dice que el partido y el ejército deben “fundirse” con el pueblo.
El proceso revolucionario tiene la característica de organización democrática y la lucha política se da a través del centralismo, mediante los mandos del partido revolucionario que dirige el trabajo militar realizado por el ejército rojo y el apoyo de los destacamentos guerrilleros o milicias de acuerdo al momento en que se encuentre la guerra popular. El ejército guerrillero popular cumple tres tareas fundamentales: 1) producir para no ser una carga para la sociedad aplicando la política de autosostenimiento, 2) organizar y movilizar a las masas política e ideológicamente y 3) combatir a las fuerzas reaccionarias. Posteriormente de haber conquistado el poder mediante la guerra popular, Mao Tse Tung y el Partido Comunista Chino pasaron por diferentes saltos y dificultades, uno de los más importantes aportes a los pueblos del mundo, fue la Gran Revolución Cultural Proletaria China llevada a cabo entre los años 1966 y 1976, permitió que tanto dentro del partido como en otros órganos estatales, políticos, administrativos, legislativos, como en el mismo seno del pueblo se combata la cultura reaccionaria burguesa denunciando y debatiendo con las viejas ideas y costumbres.
Esto también implicaba la construcción de una nueva cultura y educación que estén de acuerdo a una nueva sociedad. Se realizó la lucha ideológica contra el revisionismo contemporáneo encarnado por el creciente social-imperialismo soviético comandado por revisionistas como Nikita Kruschov y sus predecesores quienes usurparon el poder posterior a la muerte de Stalin.
Después de la muerte de Mao Tse Tung 1976 los revisionistas restauraron el capitalismo en China con la consecuencia que gran parte de la población China hoy está sumida en la pobreza “de los 1.300 millones de habitantes con que cuenta el país, 800 millones viven en condiciones más que precarias en las áreas rurales” y la desigualdad se agudiza, los últimos datos estadísticos del gobierno chino alertan que “el 10 % de los nuevos ricos y explotadores posee el 45 % de la riqueza, mientras que el 10% más pobre apenas disfruta del 1,4%” ( Extraído de Beijing Review, núm. 12, 2006) actualmente en China.
Los aportes del maoísmo son de desarrollo universal, eso de demuestra con la aplicación de guerras populares dirigidas por partidos Comunistas en Perú (la más significativa), India, Nepal, en Turquía y Filipinas.
Bajo la ideología científica del maoísmo se llegará al objetivo de destruir al imperialismo y el capitalismo burocrático, como dice Mao Tse Tung, entre cincuenta y cien años para la implantación de una sociedad de nuevo tipo, esto no se conseguirá con los desviados discursos del izquierdismo reformista y oportunista como los autodenominados “maoístas” del PCML en nuestro país que agitan la bandera del “Socialismo del siglo XXI”, sino con la aplicación práctica del materialismo dialéctico como en el caso de Mao y los revolucionarios consecuentes que hoy, libran guerras populares en el mundo.
Bolivia octubre de 2007
http//:ferwila-bolivia.blogspot.com email: ferwila_bolivia@yahoo.es
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